Voluntariado, el motor diario de Fundación AFIM
«El voluntariado no es dar lo que te sobra, sino compartir lo más valioso que tienes: tu tiempo y tu atención. En AFIM, ellos son el puente hacia una sociedad más justa.»
Detrás de cada taller que arranca, de cada salida de ocio, de cada logro de autonomía y de cada sonrisa en nuestras sedes, hay una fuerza invisible pero imbatible: nuestros voluntarios.
En Fundación AFIM no entendemos el voluntariado como un acto de caridad, sino como un intercambio de energía, tiempo y aprendizaje. Hoy queremos poner nombre, apellido y rostro a las personas que, de norte a sur, hacen que todo ruede en nuestras cinco delegaciones. Porque son muchos, son diversos y son el alma de esta casa.
Pruden, "Voluntario Número 1" de Fundación AFIM
Hay personas que marcan un antes y un después, y en la delegación de Santander ese es Pruden Cuesta. Él fue el primer voluntario que confió en nuestro proyecto en la capital cántabra. Casi 30 años después, sigue al pie del cañón, demostrando que el compromiso no es una moda pasajera, sino una forma de vida. Gracias, Pruden, por abrir el camino y por seguir recorriéndolo con nosotros.
Cinco ciudades, un mismo latido del voluntariado de Fundación AFIM
La solidaridad en AFIM tiene acentos muy diversos, pero comparte el mismo propósito: derribar barreras y construir inclusión a través de la acción.
Santander: Naturaleza, alegría y un "huracán"
En el norte, el apoyo en las salidas es fundamental. Junto al veterano Pruden, encontramos a Pilar Sagredo, siempre comprometida, a quien hemos visto dándolo todo en actividades medioambientales como el Proyecto Ríos. A su lado, la energía no decae gracias a Oliva, cuya alegría contagiosa hace que siempre esté dispuesta a lo que haga falta, y a Carmen, una de nuestras incorporaciones más recientes que ha llegado como un auténtico huracán, revolucionando el gallinero de la mejor manera posible en cada salida.
Salamanca: De las matemáticas al kickboxing
El voluntariado en Salamanca es un despliegue de versatilidad. Pasamos de la intensidad de los entrenamientos de kickboxing con Emilio, Julián y Arantxa, al rigor académico de Marta, que colabora con la Universidad de Salamanca en la adaptación de las matemáticas para personas con discapacidad intelectual.
El deporte y el compromiso social se dan la mano con Javier y María en el Mundialito por la Inclusión, y con un equipazo imparable formado por Ana I., Jordyn, Manoli, Naiara, Juanma, Gabriela, Pablo, Alex, Cristina y Elena. Ellos multiplican nuestras manos multiplicando su presencia allí donde se les necesita: en el Banco de Alimentos, la AECC, Pictoaprende, campeonatos deportivos o acompañando a nuestros mayores.
Voluntariado de Fundación AFIM Málaga: Cultura, lectura y cercanía
En la delegación malagueña, el día a día se enriquece gracias al apoyo constante en talleres, el Club de Lectura y las salidas culturales y de ocio. Aquí, nombres como los de Caty, Piluca y Paco son sinónimo de constancia y calidez. Ellos hacen que el acceso a la cultura y al ocio de calidad no sea una excepción, sino la norma para nuestros usuarios.
Valencia: Alianzas por la ciencia y la salud
En Valencia, el voluntariado se mueve en el terreno de la cooperación, la divulgación y los hábitos saludables, tejiendo alianzas de primer nivel. Contamos con el apoyo de Cooperación Internacional y con la guía de Pedro Jordá Vallés en nuestras visitas al Jardín Botánico. Además, nos sumamos al Día de la Biodiversidad y la Ciencia junto a Maite Pelacho (Fundación Ibercivis y Observatorio de la Ciencia Ciudadana), y aprendemos a cuidarnos mejor en el taller de hábitos saludables impartido por Belén Adillo.
Murcia: La fuerza de lo cotidiano
El motor en Murcia no se detiene gracias al compromiso diario y cercano de Juan, Mari Ángeles, Paula y Tania. Cuatro nombres propios que representan a la perfección el espíritu AFIM: estar ahí, sumar en cada actividad y hacer que la inclusión se construya paso a paso, semana a semana. Nuestro centro de día para personas con discapacidad intelectual y grandes discapacidades no sería lo mismo sin ellos.
Gracias por estar ahí
A los que lleváis años (¡como Pruden!), a las incorporaciones recientes que revolucionan nuestras sedes (¡como Carmen!), a los que nos enseñan matemáticas, nos entrenan en kickboxing o nos guían por un jardín botánico: gracias.
Vuestros nombres ya forman parte de la historia y del día a día de Fundación AFIM. Sin vosotros, el camino sería mucho más difícil; con vosotros, el futuro es un lugar mucho más acogedor.
Grandes todos ellos!! Gracias por estar ahí día tras día dando lo mejor de vosotros.
¡Es impresionante la labor que realizan y el apoyo que prestan! Gracias a todas estas personas tan maravillosas y que hacen de este mundo un lugar mejor.